Desarrollo de indicadores sostenibles de caza en ciervo ibérico y jabalí

Desarrollo de indicadores sostenibles de caza en ciervo ibérico y jabalí2018-08-17T09:21:25+00:00

El crecimiento de las poblaciones de ciervo ibérico (Cervus elaphus ibericus) y jabalí (Sus scrofa) es un hecho incontestable en nuestros montes. Por la importancia de la montería y otras modalidades de caza para el sector, es necesario planificar una gestión y aprovechamiento sostenible de estas especies para evitar posibles efectos negativos derivados de una excesiva abundancia, tanto en fincas abiertas como cerradas. Este proyecto quiere evaluar el estado sanitario, fisiológico y de desarrollo de ciervo ibérico y jabalí en distintos tipos de fincas, con objeto de determinar indicadores de calidad de gestión de estas especies, que puedan ser puestos en práctica por los gestores.

INTRODUCCIÓN

En los últimos años la gestión de las especies de caza mayor ha experimentado grandes cambios. Cada vez son más los cotos que incluyen en sus planes de gestión acciones como la suplementación alimentaria, los cercados, el manejo de animales con fines sanitarios o las sueltas para mejoras genéticas. Por otra parte, un gran número de fincas siguen utilizando los criterios de gestión cinegética tradicionales, basados en el control de densidades y la caza selectiva, o simplemente, no realizan ninguna intervención más allá de la caza.

Este hecho genera que, en la actualidad, encontremos en España un mosaico de cotos de caza mayor con sistemas de gestión muy diferentes, que podrían repercutir beneficiosa o negativamente en el estatus de las poblaciones. Sin embargo, hasta la fecha, no se conoce exactamente cuál es la repercusión de esos diferentes modelos de gestión en las especies de caza mayor. El objetivo final de este trabajo es proporcionar una serie de indicadores que nos permitan valorar el estado general de las poblaciones de caza mayor y que a su vez, puedan ser utilizados como herramientas para comprobar el efecto de los diferentes sistemas de manejo en estas especies.

Dentro de los indicadores propuestos para determinar el estado de las especies de caza mayor, encontramos parámetros fácilmente medibles y que están relacionados con el bien-estar y la salud de estos animales. Estos indicadores, que han sido elegidos basándonos en los resultados obtenidos en las últimas investigaciones realizadas, podrían clasificarse en tres grupos:

– Indicadores Sanitarios: referentes a la presencia de parásitos y enfermedades infecciosas como la tuberculosis.

– Indicadores Fisiológicos: relacionados con el estado nutricional, el estrés, la reproducción y el funcionamiento general del organismo.

– Indicadores de calidad cinegética: valoración de la calidad de los trofeos de ciervo y jabalí con respecto a la edad.

DESARROLLO DEL PROYECTO

Desde el año 2016, los indicadores propuestos inicialmente están siendo estudiados en 75 fincas diferentes ubicadas en el centro y sur de nuestro país y que comprenden alrededor de 100.000 hectáreas. Estas fincas incluyen la zona de influencia del Parque Nacional de Monfragüe, zonas de Montes de Toledo y Sierra Morena. En concreto, y con el objetivo de muestrear animales que habiten en zonas con diferente tipo de manejo cinegético, se han seleccionado tres tipos:

(1) Fincas en las que no se hace ningún tipo de gestión cinegética.

(2) Fincas en las que se aplica una compleja gestión de caza mayor, incluyendo suplementación alimentaria, cerramientos, caza selectiva y control sanitario (tratamientos, vacunaciones), entre otros.

(3) Granjas cinegéticas.

Los animales que habitan en estas fincas están siendo muestreados durante las monterías celebradas en las mismas, lo que nos permite obtener la información y las muestras necesarias para valorar el estatus de las poblaciones de ciervo y jabalí. Por otra parte, en alguna de las fincas (las que disponen de los medios necesarios) se están tomando muestras de jabalíes vivos, que son capturados en trampas selectivas, marcados y posteriormente puestos en libertad. Durante el transcurso de estos primeros meses del proyecto hemos ido recopilando información que nos ha permitido obtener algunos resultados preliminares que nos parece interesante comentar.

En esta primera fase del proyecto hemos realizado análisis parasitarios mediante coprología en un total de 219 muestras de heces de jabalí y 72 muestras de ciervo. En todas las muestras se realizó una evaluación de la presencia-ausencia de formas parasitarias y se hizo una valoración semi-cuantitativa de las cargas parasitarias (del 0 al 3 dependiendo de la intensidad de parasitación). Tras realizar estos análisis, comprobamos que el porcentaje de jabalíes parasitados fue significativamente mayor en las fincas que no hacen ningún tipo de gestión sanitaria (85.96% vs 39.72%). Además, los niveles de infestación por parásitos del orden Strongylida (el más frecuentemente detectado), fueron significativamente superiores en estas fincas sin gestión. Por el contrario, en el caso del ciervo, el tipo de manejo no parece influir ni en la presencia de parásitos ni en las cargas detectadas.

OBSERVACIONES

Hemos comprobado que la condición corporal de los jabalíes (reserva energética) es bastante variable y está asociada a pautas de manejo, siendo significativamente mayor en fincas que suministran alimentación suplementaria. Para llegar a esta conclusión, hemos tomado unas sencillas medidas (longitud total y perímetro torácico) en 318 jabalíes con el objetivo de estimar su cobertura grasa. Posteriormente, hemos realizado unos complejos análisis estadísticos teniendo en cuenta otros factores, que, aparte de la suplementación, también podrían influir en las reservas grasas: la edad (mayor en animales adultos) y la época del año (diferente cantidad de alimento ofrecida por el campo).

Por último, tras realizar análisis sanguíneos a jabalíes capturados en diferentes tipos de fincas (granja, fincas con gestión y sin gestión), observamos gran variabilidad en algunos parámetros bioquímicos y una profunda asociación a los tipos de manejo. Por ejemplo, los niveles de proteínas estuvieron muy relacionados con el tipo de alimentación recibida, observando niveles más altos de los deseados en animales de granjas y niveles muy bajos en fincas sin suplementación. Otros parámetros bioquímicos, como las enzimas hepáticas (relación ALT-AST) o la lactato deshidrogenasa (LDH) (indicador de la oxidación del organismo) también mostraron grandes diferencias entre los grupos.

CONCLUSIONES PRELIMINARES
Estos resultados preliminares nos indican que la mayoría de los indicadores estudia-dos hasta ahora muestran gran variabilidad y están asociados a cuestiones de manejo, por lo que se pueden utilizar como herramientas a la hora de determinar si la gestión de una población está siendo adecuada. Durante los próximos años seguiremos trabajando para determinar la utilidad del resto de parámetros propuestos, y poder definir el grupo de indicadores más idóneo para determinar el estatus de nuestras poblaciones.

Noticias

Noticias

Enlaces de Interés