Fundación Artemisan considera que la nueva PAC marcará un antes y un después para la caza y alaba el importante esfuerzo realizado durante los últimos años desde el sector cinegético para proponer medidas eficaces y asequibles que beneficiarán a agricultores, cazadores y, por supuesto, al medio ambiente.

La nueva Política Agraria Común que regirá en la Unión Europea a partir de 2023, acordada la semana pasada en la UE tras largas negociaciones, presta especial atención a los denominados ecoesquemeas, intervenciones que inciden en la transformación verde y respetuosa con el medio ambiente, y que supone uno de los aspectos principales de las propuestas presentadas por el sector cinegético para esta nueva PAC.

En una reunión mantenida durante el pasado mes de septiembre entre la Fundación Artemisan y el Ministerio de Agricultura ya se avanzó que esta nueva PAC contemplaría  algunas de las reivindicaciones planteadas en el documento de Propuestas para la nueva PAC, elaborado por Fundación Artemisan y la Real Federación Española de Caza.

El documento, que ha recibido un amplio consenso en las numerosas reuniones que se realizaron para su presentación en el ámbito cinegético, agrario e institucional, reúne diferentes medidas que aúnan las buenas prácticas agrícolas con la conservación de la biodiversidad y la rentabilidad de las explotaciones agrarias.

Para Fundación Artemisan, que las reivindicaciones hayan sido escuchadas por las administraciones y por Europa es un logro muy importante para el sector y supone, además, un claro ejemplo de que los cazadores y el sector cinegético en general tienen mucho que aportar.

Cabe señalar que el documento de propuestas del sector de la caza para la nueva PAC fue diseñado por un grupo de 15 técnicos y científicos con el objetivo de que España apostara por una reforma que marcase como uno de sus objetivos la recuperación de la fauna y menor y la biodiversidad, permitiendo al mismo tiempo que los profesionales del campo obtuviesen una renta más agraria más justa.

Entre las medidas contempladas – que varían según el uso agrícola del terreno – destacan la realización de márgenes de siembra sin cosechar como superficie de interés ecológico, la realización de márgenes funcionales y de ‘caballones’, la regeneración de dehesas con nuevas plantaciones y la incentivación de cultivos de cereales autóctonos, entre otras.

El objetivo de estas medidas es enriquecer el hábitat para las aves ligadas a medios agrícolas y se verán beneficiadas tanto las especies cinegéticas como otras no cinegéticas, cuyas poblaciones están siendo gravemente diezmadas por la pérdida de linderos y por una agricultura cada vez más lesiva para sus intereses de reproducción y supervivencia. Por ello, esta nueva PAC es una oportunidad que no se puede desaprovechar, eso sí, teniendo en cuenta que la Comisión Europea debe compensar esa pérdida de renta que los agricultores pueden tener por la realización de estas buenas prácticas.