El proyecto ‘Evaluación del estado de las aves cinegéticas en la Comunidad de Madrid y diseño de metodología para su seguimiento a largo plazo’, puesto en marcha en el pasado mes de enero por la Fundación Artemisan con la colaboración de la Federación Madrileña de Caza y la financiación de la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio, acaba de finalizar su primera fase.

La iniciativa tiene como objetivo conocer el estatus poblacional de las aves cinegéticas en la Comunidad de Madrid, para lo que se han seleccionado 41 cuadrículas UTM de muestreo de 10 x 10 kilómetros, que cubren los hábitats más representativos de Madrid, desde las áreas de montaña hasta las vegas y dehesas, pasando por áreas de cultivo de cereal y olivares. En las cuadrículas se realizan transectos de aproximadamente 10 kilómetros en los que se van contando las distintas especies de aves, metodología que permite posteriormente extrapolar los resultados a toda la región.

En el mes de febrero se comenzaron los censos de aves cinegéticas como la perdiz roja, los zorzales, palomas y córvidos, censos que tuvieron que suspenderse por la declaración del estado de Alarma en marzo. Con el levantamiento de las restricciones de movimiento, nuestro equipo ha podido realizar censos de tórtola y codorniz, especies que se monitorizan mediante la escucha de los machos, que emiten cantos característicos y relativamente fáciles de detectar cuando están presentes.

Mediante los censos se han podido detectar todas las aves cinegéticas, si bien por la difícil situación de confinamiento que hemos vivido, las fechas de censo no han coincidido con los momentos de mayor actividad y detección de todas las especies, como en el caso de la tórtola común y codorniz. En estos momentos se están realizando los análisis y estamos planificando los censos a realizar durante el resto del año.

Este proyecto busca obtener indicadores de densidad poblacional y realizar mapas de distribución para las diferentes especies de aves cinegéticas, pensando siempre en la inclusión de los cazadores en el seguimiento poblacional. De hecho, la participación de los cazadores en censos de especies cinegéticas será clave para mejorar la monitorización de las especies cinegéticas y desarrollar un sistema de seguimiento “continuo” que se perpetúe más allá de este proyecto.

Por las circunstancias que vivimos, en los próximos meses se van a sustituir las actividades de formación presencial por formación “on-line” dirigidas a cazadores y gestores, con la ayuda de la Federación Madrileña de Caza, que ha colaborado con este proyecto desde el primer momento.